A finales de abril, nuestras chicas de Albedro viajaron a Valencia para participar en el concurso de sketch con una adaptación llena de ritmo, humor y energía inspirada en Zootrópolis.
Detrás de los minutos que el público vio sobre el escenario hubo muchas semanas de ilusión, creatividad y muchísimo trabajo en equipo.
Todo comenzó cuando Belén Milán pidió voluntarias para empezar a pensar la historia y las canciones con las que Albedro participaría en el concurso. Desde el primer momento, el objetivo estaba claro: crear un sketch divertido, actual y lleno de fuerza. Poco a poco fueron surgiendo las ideas, las coreografías y las canciones que terminarían dando forma al proyecto.
Con los ensayos, todo empezó a encajar. Gracias al esfuerzo de las niñas y al trabajo de la profesora de coreografía, el sketch fue creciendo hasta convertirse en algo realmente especial. Después de muchas tardes ensayando, coordinando pasos y repitiendo escenas una y otra vez, llegó esa sensación tan bonita de ver que todo el esfuerzo merecía la pena.
Pero el viaje a Valencia fue mucho más que una actuación.
El trayecto en autobús estuvo lleno de canciones, risas, nervios y momentos compartidos. Rezamos el Rosario juntas, cantamos durante horas y disfrutamos del ambiente de convivencia que hace tan especiales estos planes.
Una vez allí, tuvieron tiempo para ensayar, compartir comidas, dormir todas juntas y hasta disfrutar de la playa antes del gran día. También hubo momentos divertidos e improvisados: cenas olvidadas en casa, carreras para encontrar sitio donde dormir y ensayos nocturnos que solo pudieron continuar gracias a las chuches de las monitoras.
Y finalmente llegó el domingo.
Muy temprano por la mañana comenzaron los preparativos: peinados, maquillaje, disfraces y últimos retoques antes de subir al escenario. Tras esperar entre otros clubs y ver varias actuaciones, llegó el momento más esperado.

“Tenéis 15 segundos”.
Con esa frase empezó la cuenta atrás antes de actuar.
Los nervios, la emoción y la ilusión se mezclaron justo antes de salir al escenario y demostrar todo lo que habían preparado durante semanas.
El resultado fue un sketch lleno de alegría, compañerismo y muchísimo trabajo detrás. Pero, sobre todo, una experiencia que difícilmente olvidarán.
Como nos cuenta Helena Sa Nogueira:
“Fue una experiencia increíble. Después de tantos ensayos y tanto esfuerzo, ver cómo todo salía adelante y viajar juntas a Valencia fue emocionantísimo. Hubo nervios, risas, cansancio y muchísima ilusión, pero sobre todo me quedo con el ambiente tan especial que vivimos entre todas.”
Gracias a todas las participantes, monitoras y familias que hicieron posible esta aventura.
¡Ya estamos deseando volver el año que viene!









